Es en la Grecia antigua con Herodoto, considerado el padre de la historia, donde ésta comenzará a
superar esas primeras formas de recuperación del pasado para darle sentido a la historicidad humana,
profundizando en las causas de los acontecimientos. Es en ese momento que la historia adquiere el carácter de indagación del pasado,
cuya característica
principal es recuperar los hechos humanos para preservarlos en la memoria social y no permitir su olvido.
Durante el siglo XIX, gracias al avance científico tecnológico, y de la cultura en general, el hombre adquiere plena conciencia de que la comprensión de la realidad histórico social ya no consiste solamente
en indagar el pasado, sino que, además, exige definir el hecho histórico, conocer sus causas, caracterizar los actores sociales y las condiciones
sociales, políticas y económicas
en que actúan, así como la comprensión de sus consecuencias. A partir de ese momento, la historia se puede concebir como la ciencia que se encarga de estudiar al hombre en tiempo y espacio. Uno de los primeros
ejercicios en este
terreno es el realizado por Carlos Marx, quien a partir del estudio de las condiciones
materiales de su
época, propone un estudio científico del proceso histórico.
De más actualidad, pero con la misma intención de darle cientificidad a
la historia, tenemos a los
siguientes pensadores sociales:
· Marc Bloch: es la ciencia de los
hombres en el tiempo.
· Pierre Vilar: ciencia que estudia la dinámica de la sociedad humana.
· R.Turner: es la memoria social.
· V.G. Childe: es la
fuente para resolver objetivamente qué es el progreso.
· Jean Chesneaux: es la relación colectiva con el pasado, o bien, conocimiento activo del pasado.
· Lucien Febvre: es una necesidad de la humanidad para buscar y dar valor a los hechos del pasado
que
preparan el tiempo presente.
· Arnaldo Córdova: es la memoria del pasado en el presente.
Sin importar la manera en que se concibe a la historia, se puede
afirmar que esta
disciplina
es una ciencia en permanente construcción en
donde existe un diálogo recíproco entre sujeto y objeto,
pasado y presente. En función de lo anterior, se debe entender que el objeto de estudio de la historia es el hombre
en sociedad.
Y en este marco de la sociedad, como cualquier otra ciencia, la historia tiene diferentes utilidades, por un lado, cumple con una función teórica, cuya esencia es la explicación del pasado del hombre; y una de carácter
social, que se refiere a la forma en que se maneja y se hace uso del pasado para explicar los
fenómenos del presente.
De esta manera, precisamos que la historia es útil para entender la forma en que un grupo social
determinado ha sido protagonista
de la misma, para legitimar un régimen de gobierno, para fortalecer alguna institución política o religiosa, para fomentar una identidad histórica y cultural, para generar la
conciencia de
pertenecer a una colectividad y
además, nos
permite acercarnos a conocer la verdad de los
hechos, no como un entretenimiento y curiosidad o como una memoria social, sino para resolver problemáticas con un criterio objetivo, o bien para fomentar el progreso en beneficio del hombre. En resumen, la recuperación
del
pasado está muchas veces determinada por fines políticos y sociales, de
acuerdo a las necesidades de la sociedad actual.
Esta forma de conceptualizar a esta ciencia implica tener una visión de la historia en dos sentidos:
a) historia como realidad, es decir, el estudio
de los hechos humanos tal y
como han ocurrido en el
pasado (realidad histórica).
b) historia como conocimiento, entendida como el proceso en el que el historiador somete los
hechos a su interpretación (estudio y explicación de los hechos) para otorgarles un carácter científico, siendo este el momento en que se
puede hablar
de conocimiento histórico.
Como puedes darte cuenta la construcción del conocimiento histórico se
produce cuando se interpretan los
hechos. Esta interpretación utiliza como medio a la
historiografía, la cual
permite al historiador la
construcción objetiva y crítica del conocimiento, es decir, el quehacer histórico es llevar a cabo el análisis
para buscar y encontrar relaciones permanentes y pertinentes de las causas y consecuencias
de los
hechos humanos. Como resultado de este ejercicio historiográfico,
tenemos diferentes interpretaciones
teórico-metodológicas de la realidad social tales como el materialismo histórico, positivismo, historicismo,
etcétera.
La pregunta es ahora, ¿cómo accede el historiador a los hechos? Existen diferentes fuentes, entendidas
éstas como las huellas dejadas por la actividad
del
hombre y que permiten al historiador obtener
información acerca
de los hechos históricos. El siguiente cuadro ilustra algunas de esas fuentes, según su
categorización.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario